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Sin
Piedras
diary 008
26-27.05.2004
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Lleva del Universitad Árabe - Hebron.
© Sin Piedras
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Estos dias el equipo de Sin Piedras
se ha tenido que tomar unas pequenas vacaciones. Y no es porque
estemos cansados, que lo estamos, sino porque los habitantes de
Kirbiat Arba estan de fiesta. Lo que significa que el ejercito cierra
el barrio. Podria parecer una cosa extrana, que lo es en cualquier
parte, menos aqui.
Por tanto, el martes por la manana nos despedimos
de nuestra familia hasta mejor ocasion. Mientras, por la carretera
veiamos los preparativos de la fiesta, unos cuantos jeeps de color
marron cargados de soldados imberbes se disponian a velar por la
seguridad de sus conciudadanos, mientras los habitantes del barrio
de Yazan compraban pan, harina y verduras para su merecido descanso.
Aprovechando las circunstancias nos fuimos
de excursion a la universidad con un grupo de alumnos que conocimos,
como no, en el coffe-shop. Lo primero que nos contaron fue que esa
misma manana habian aparecido los soldados para comprobar que se
sabian bien la leccion. Num de identificacion, edad, clase, nombre
de los padres…la mayoria aprobo, aunque hubo unos cuantos
que no se sabian la leccion y que la tendran que repetir. Pero esta
vez en el cuartel. La universidad es uno de los pocos lugares
donde los chicos y las chicas se mezclan y comparten espacio, eso
si, cada uno por su lado. No vi que se relacionaran, o que hablaran
entre ellos, pero no dejo de ser un estupido estrano que no entiende
nada.
Lo primero que hemos visto al entrar han
sido unas pintadas en el suelo con banderas americanas y judias,
al lado de frases en contra de la ocupacion de Palestina, y unas
proclamas que, digamos no dejaban en buen lugar al Sr. Bush. El
primer edificio que hemos visitado es el departamento de estudio
arabes y de religion, nos hemos dado cuenta porque unas barbas oscuras
se movian arriba y abajo del pasillo con un Coran en las manos,
que nos han mirado medio extranados, pero que inmediatamente han
sonreido al vernos acompanados por sus companeros. Todas las aulas
son iguales, desnudas y con una pizarrra verde al fondo, y debido
a las fechas, estamos en plena epoca de examenes, en silencio. El
edificio es austero, funcional y con unas interminables escaleras
que te llevan al resto de las aulas. Los alunmos nos miraban
con cierta sorpresa y nos dedicaban sonrisas medio escondidas bajo
su timidez y su deseo por acercarse a nosotros para contarnos alguna
historia.
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Vistas del techo del hopital. © Sin Piedras
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Despues hemos entrado en el edificio de ciencias,
donde estos dias se esta realizando una exposicion de arte realizado
por los alunmos del centro. Me sorprendio que todos los dibujos
versaran sobre el tema de la ocupacion y de la resistencia contra
Israel-E.E.U.U, aunque pensandolo bien tal vez lo sorprendente es
que me sorprenda, porque para ellos es su unica realidad, y es tan
pesado el aire que respiran que, tal vez con estos dibujos consigan
olvidar, por un instante su normalidad. Aunque no creo que lo consigan.
Una de las cosas que mas me llamo la atencion
es que todos los relojes de la universidad estan parados, excepto
el de la biblioteca. Como si nadie quisiera que el tiempo caminase
en un lugar donde ya nada pasa, donde los estudiantes saben que
el tiempo que pasen aqui sera un tiempo muerto en sus vidas, donde
por mucho que estudien, casi nada les librara de su incierto futuro.
Un futuro que les impide llegar mas lejos, por ejemplo a Jerusalem.
La tarde la pasamos en un coffe-shop, para
variar un poco, donde dos amigos palestinos improvisaron un concierto
con una Darbuka y sus voces. En sus canciones sentiamos el dolor
y la alegria de un pueblo que, a pesar de todo, es orgulloso y abierto.
Con dos tazas de te de mas nos animamos a cantar, bueno, a intentarlo,
alguna cancion nosotros tambien. Destrozamos Els Segadors, pero
aun fue peor cuando atacamos Bella Ciao, que en nuestras voces parecia
una melodia para un anuncio de jabon. No creo que nos lo tuvieran
en cuenta…
Mas tarde fuimos a visitar el hospital. Desde
alli nuestros companeros creian que podriamos tener unas buenas
vistas de la ciudad para poder grabar el atardecer, y hacia alli
que nos fuimos. El edificio esta al final de una especie de carretera,
casi a las afueras de la ciudad, alejado de todo. Es un edificio
alto, de unos 15-20m de alto, nuevo, aunque como la mayoria de las
cosas aqui, a medio terminar. El cielo estaba tenido de nubes, la
vista resultaba alucinante, todo el valle de Hebron a nuestros pies,
y al fondo escondido por unos muros tan reales como imaginarios,
Israel. Sin levantar la vista vimos el mar, un Mediterraneo escondido
tras unas luces que marcaban una frontera lejana, tan cerca y a
la vez tan lejos para Yazan, que nunca ha visto el mar, si no es
por television o por unas fotos, ya descoloridas de su padre, de
aquella vez, cuando los muros no rodeaban la ciudad, fue a pescar.
Aun sin dormir el equipo ha vuelto para despertar
al sol, que despues de la llamada de las mezquitas ha empezado a
asomar en el horizonte. Aunque nubes le vestian y no nos lo han
dejado ver ya podemos decir que hemos visto amanecer en Hebron,
a pesar de todo. Volveremos.
Quim
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