Sin Piedras diary, introduction
<< | 017 | 018 | 019 | 020 | 021 | 022 | 023 | 024 | >>

<<<>>>

fr | es | ca

 

Sin Piedras diary 017

13.06.2004

 


Entrevista de Kayed

© Sin Piedras

Ya estoy de vuelta con nuestro diario cotidiano después de numerosas aventuras. Unas más increíbles que las otras. He pasado una semana en Barcelona peleando para arreglar nuestra cámara lo antes posible y para que OVIDE pagase la factura lo que no ha sido nada fácil. Aunque tenga la responsabilidad por lo que pasó. Finalmente todo acabó arreglándose y, después de haberme aprovechado del mar, de la calma, de poder desplazarse sin tener que presentar su pasaporte cada 200 metros y algunas cervecitas bien merecidas, estaba listo para volver a Palestina.

Sábado 12 de junio, por la mañana, empieza mi expedición la cual tuvo una relación espacio-tiempo digno de un libro de Kafka. 7H30 salgo de casa en metro y en tren hasta el aeropuerto de Barcelona. Relación espacio-tiempo, 30 minutos para unos 10 kilómetros, hasta aquí todo va bien! 10h30 el avión despega hacia Tel Aviv, relación espacio-tiempo, 4 horas y media para unos 3000 kilómetros. Hasta aquí todo seguía yendo bien! 15H30 (hora local en Tel Aviv), salgo del avión dirigiéndome a la salida, relación espacio-tiempo, 5 horas y media para unos 300 metros… No sé lo que les asustó, pero he tenido el honor de ser escoltado por unas 15 personas preocupadas de verificar mis maletas. Imagino que estarían preocupadas por si me había olvidado el cepillo de dientes en Barcelona. Hay que decir que era agradable por su parte pero no entendí porqué les hizo falta tanto tiempo, porque han empezado a buscar por cada rincón de mi cuerpo. Me han dejado con un señor lleno de sentido del humor en un cuarto insonorizado y bajo control video, que según los carteles que se encontraban en el cuarto formaba parte de una familia llamada Mossad! Tampoco entendí porqué me preguntaron si colaboraba con grupos terroristas y si venía para hacer problemas. El hecho es que, después de decirme que mi presencia en el territorio israelí no era bienvenida, y tras unas horas más de espera, me devolvieron mi pasaporte y mis maletas indicándome la salida !, definitivamente, Kafka era un aprendiz. La única explicación que encontré es que no había llevado mi cepillo de dientes… Visto la hora y las restricciones impuestas en los territorios palestinos, mi posibilidades de llegar a Hebrón el sábado por la noche eran nulas. El taxi hacia Jerusalén salió a las 23 horas y después de una corta pausa en un hostal del barrio árabe continué mi viaje a Hebrón donde llegué a las 9 y media de la mañana el domingo 13. Relación espacio-tiempo, 10 horas para unos 80 kilómetros! Pero lo importante no es la caída, es el aterrizaje como decía el otro…

 


Yazan y el Pequeño Príncipe

© Sin Piedras

 

 

A la salida de casa de Yazan,

Marc se puso a hablar con un soldado.

© Sin Piedras

Así que después de una experiencia fuera de lo común, me encuentro en la carretera que lleva a la casa de Yazan para empezar el rodaje de nuevo. Después del retraso acumulado durante mi estancia en Barcelona no tenemos otra elección que la de volver al trabajo inmediatamente. En camino, nos han parado dos veces los soldados, seguramente para ver si por fin me había comprado un cepillo de dientes! Una vez ahí grabamos las entrevistas de Yazan y la de su padre, elementos clave para nuestro proyecto. También grabamos a Yazan explicándonos su particular punto de vista sobre el Pequeño Príncipe momento mágico hay que decirlo. Cansado de todos estos eventos, cogimos el camino de vuelta con unas ganas inmensas de hacer una siesta enorme pero definitivamente, los elementos estaban contra mi. Apenas habíamos puesto un pie fuera de la casa de Yazan que un grupo de soldados nos llama.

Volvemos al ritual de preguntas más tontas unas que las otras con la diferencia que esta vez no estaba dispuesto a escucharlas sin decir nada y aún menos a contestar pacientemente!

Soldado: «Que hacéis aquí, es una zona peligrosa!»

Yo: «Lo ví, hay gente que se pasea con armas» (señalando a su M16)

Soldado: «Sabéis que aquí es la guerra»

Yo: «En serio? Es que aquí todo el mundo pretende que esta es su tierra, pero tu que piensas, que aquí es tu tierra?»

Soldado: «Mira a tu alrededor , tu crees que esto es mi tierra ? En absoluto, yo no tengo nada que hacer aquí!»

Yo: «…»

Mientras acabábamos nuestra discusión completamente absurda y surrealista, otro soldado pasó al lado nuestro llevando dos tanques de agua en los cuales podíamos leer: «Propiedad del gobierno US»… Esta vez lo tengo claro, necesito acostarme y dormir unas horas!

Mr. Z

 

 

 
copyright © 2004 L.A. Lost Artist Sàrl