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Sin Piedras diary 023
20-21.06.2004
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Samia y sus amigas de la asociación en su jardín.
© Sin Piedras
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Samia en entrevista.
© Sin Piedras
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Samia de vuelta en ella en el pueblo de Sair.
© Sin Piedras |
Uno de los estereotipos más fuertemente arraigados en la mente de un europeo a la hora de pensar en el mundo musulmán es el papel que este otorga a las mujeres. Según nuestra idea, mil veces repetida por los distintos medios de comunicación, en el Islam la mujer no tiene más que un papel secundario en la sociedad, está marginada, y su vida está siempre en función de las decisiones de terceros. Por supuesto hombres. Como somos un poco pepito grillo, y la mayor parte del tiempo, unos escépticos irreductibles decidimos acercarnos al cliché y tratar de averiguar que se esconde tras los tópicos.
Samia es una chica de 24 años que vive en Sair, un pueblo de unos 22.000 habitantes que se encuentra a pocos kilómetros de Hebrón. Samia nació con una minusvalía física debido a que un médico, que debió sacarse la carrera en la facultad de veterinaria, le rompió un nervio de la pierna al nacer. Debido a eso no puede andar correctamente, y camina con cierta dificultad. No sé si es por eso, pero es una de las mujeres más fuertes e integras que he conocido. Es toda una luchadora. Samia nos contó que trabaja como voluntaria en una organización para tratar de ayudar a las mujeres a defender sus derechos, a darles instrumentos para que puedan desarrollar sus capacidades, realizando cursos de formación, talleres, mejora de los estudios…pero sobretodo a enfrentarse a un machismo que las atenaza y les impide ser libres. Si en Europa decimos que queda un largo camino para llegar a la igualdad de sexos os podéis imaginar que por aquí aún hay que empezar a construirlo, y Samia es una de las ingenieras.
Al llegar a su pueblo nos convertimos inmediatamente en el centro de atención, los niños nos sonreían y corrían a nuestro alrededor, los viejos nos miraban con sorpresa y los coches hacían sonar los cláxones al vernos pasar. Ha llegado el Circo. En el salón, y con una taza de té, nos contó las actividades de Panorama, la organización donde trabaja, la relación con su familia, que todo y ser bastante buena, no deja de tener ciertos problemas al ser una familia tradicional, y su visión sobre el conflicto. Después de la entrevista volvimos a Hebrón con la sensación que los estereotipos, por esta vez, estaban en lo cierto. Seguramente las preguntas no fueron las adecuadas, así que al día siguiente decidimos volver. Samia nos volvió a recibir en su casa, y de allí fuimos directamente a la asociación. Una sala llena de ordenadores nuevos, aún sin estrenar, era nuestro escenario. Después de un rato charlando descubrimos que Samia estaba criticando a la sociedad que la rodea, a las tradiciones que los hombres utilizan para conservar el poder, pero en ningún caso al Islam. Cuando le pregunte si consideraba si el Islam otorgaba derechos a las mujeres me miró incrédula, y porqué no decirlo, un poco condescendiente y malhumorada. El Islam es una religión que dota a la mujer de todos sus derechos, le confiere plena libertad e independencia, siempre y cuando se respeten ciertas normas de obligado cumplimiento. No critica a la religión, sino a la lectura e interpretación que algunos realizan de él para su propio beneficio. Y ella lucha para cambiarlo.
Al volver a casa nos reunimos con un grupo de chicas de la asociación para charlar un rato más. Ellas nos contaron como las tradiciones y el conservadurismo de algunos hombres les impide desarrollarse, como les prohíben continuar sus estudios, o a continuar algunos que no desean como magisterio o enfermería, y como a veces, son obligadas a casarse por el deseo expreso de la familia. Problemas que hace no tanto, aún teníamos en casa, pero que con la lucha de personas como Samia, tal vez tengan solución.
Al irnos aprendimos que no son las religiones las que causan los problemas, sino los hombres que no saben leer, porqué como dijo aquel, todo depende del color del cristal con que se mira. Y en el mundo hay mucho miope.
Quim.
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